“Somos varios amenazados”: la grave denuncia de un líder de Chaparral ante el presidente Petro

por Kelly Perdomo

En medio de la entrega de la Zona de Reserva Campesina, los líderes del sur del Tolima exigieron protección inmediata y recordaron el reciente asesinato de su compañero Julián Arenas.

lideres amenazados

La visita oficial del presidente Gustavo Petro a Chaparral se convirtió en un escenario de denuncia pública sobre la grave situación de orden público que enfrentan los defensores del territorio. Yexinober Diaz Quimbayo, coordinador del comité de impulso de la Zona de Reserva Campesina (ZRC), aprovechó el micrófono para advertir que la vida de varios representantes sociales del sur del Tolima pende de un hilo debido a persistentes amenazas de muerte.

Con un tono de preocupación, Diaz Quimbayo reveló que el riesgo es inminente para quienes lideran procesos comunitarios en la región. El vocero fue enfático al solicitar al jefe de Estado que se tomen medidas efectivas para evitar nuevos crímenes, recalcando que la labor de los campesinos es estrictamente civil. "Nuestra arma es un lapicero y un cuaderno", manifestó el líder ante la mirada de la delegación gubernamental.

La sombra de la violencia marcó la jornada con el recuerdo de Julián Arenas, líder social y ferviente seguidor del actual Gobierno, quien fue asesinado el pasado 17 de noviembre de 2025. Diaz Quimbayo lamentó que su compañero no pudiera cumplir el sueño de ver al presidente en su tierra, subrayando que Arenas murió esperando ver un cambio profundo en las garantías de seguridad para el pueblo campesino.

Durante su intervención, el líder pidió encarecidamente que no se permita la caída de un solo representante más en el sur del departamento. Según su denuncia, lo que está sucediendo en el territorio requiere una intervención inmediata, ya que el miedo no debe ser el factor que detenga el avance de los proyectos sociales y agrarios que se gestan desde la base comunitaria.

Diaz Quimbayo informó que ya han presentado una propuesta formal para iniciar la implementación de la primera fase de su plan de desarrollo, buscando que la voluntad política del Gobierno se traduzca en inversiones reales en el corto plazo.