“No somos enemigos y no tenemos por qué serlo”: Matiz sobre Petro

por Kelly Perdomo

La mandataria denunció que al evento asistieron personas ajenas al Tolima para promover el odio y señaló que este maltrato institucional también lo han padecido los gobernadores de Córdoba, Antioquia y el Valle.

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Durante su reciente visita a Chaparral para la entrega de 1.700 títulos de propiedad rural, la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, vivió un momento de alta tensión que calificó como una muestra de la fuerte polarización que atraviesa el país. La mandataria explicó que, aunque el evento era histórico para los campesinos del sur, el ambiente se vio empañado por expresiones de rechazo provenientes de un sector del público.

Matiz reveló que, al romper el protocolo para saludar a los asistentes, identificó que muchas de las personas que lanzaban insultos y arengas no pertenecen al departamento del Tolima. Según la gobernadora, se percibía una carga de odio ajena a la dinámica regional, ante lo cual decidió responder con gestos de afecto, insistiendo en que la violencia verbal no debe ser la respuesta a las diferencias políticas.

Uno de los momentos más significativos ocurrió cuando un ciudadano la interrogó directamente sobre su relación con el jefe de Estado. La mandataria relató que le respondió sin ambigüedades: “No somos enemigos y no tenemos por qué serlo; aquí no hay razón ni humana ni política que justifique el odio entre dos gobernantes que han sido elegidos por el pueblo”.

La gobernadora subrayó que, si bien existen visiones distintas de país y posturas ideológicas divergentes, estas son legítimas en una democracia y jamás deberían transformarse en agresiones personales. Para Matiz, la responsabilidad institucional de los gobernantes debe estar por encima de cualquier fanatismo que impida la convivencia ciudadana.

Sin embargo, la mandataria lamentó que el trato recibido en el Tolima no sea un hecho aislado, sino una tendencia nacional. Matiz comparó su situación con las recientes experiencias de los gobernadores de Córdoba, Erasmo Zuleta; Antioquia, Andrés Julián Rendón; y del Valle, Dilian Francisca Toro, quienes también han enfrentado desplantes o reproches públicos por parte del Ejecutivo Nacional.

Finalmente, tras sentirse relegada como una "convidada de piedra" y al no permitírsele intervenir en el acto oficial, la gobernadora decidió retirarse por dignidad antes del discurso presidencial. Su mensaje final, portado en un letrero en su camisa, fue un llamado a la unidad: "La tierra es el camino hacia la reconciliación", recordando que el bienestar de los ciudadanos debe unir lo que la política hoy divide.