Un hombre se debate entre la vida y la muerte tras ser atacado con un cuchillo de carnicería en San Antonio
- por Kelly Perdomo
El presunto implicado fue dejado en libertad pese a ser capturado en flagrancia y la familia de la víctima denuncia falta de garantías por parte de la fiscalía local.

Un habitante de San Antonio permanece bajo pronóstico reservado en un centro asistencial de Ibagué tras ser víctima de un violento ataque el pasado 14 de febrero. El ciudadano recibió presuntamente cinco impactos con arma blanca en diferentes partes de su cuerpo mientras se encontraba en el parque principal del municipio cumpliendo con sus labores diarias.
Según la denuncia pública realizada por su hija, Natalia Perdomo, los hechos ocurrieron alrededor de las 6:00 de la tarde cuando un sujeto, hasta entonces desconocido para la familia, abordó al comerciante. Al parecer, el presunto agresor utilizó un cuchillo de carnicería para perpetrar el ataque sin que, supuestamente, mediara palabra o conflicto previo.
La gravedad de las heridas obligó a un traslado de emergencia que duró cerca de tres horas hacia la capital del Tolima. Los médicos que atendieron el caso reportaron daños severos en arterias principales de una de sus extremidades, además de afectaciones en nervios y tendones, lo que ha derivado en cirugías de urgencia para intentar salvarle la vida.
A pesar de que el señalado atacante fue capturado presuntamente en flagrancia por las autoridades, la familia denunció que la fiscal encargada en San Antonio habría decidido dejarlo en libertad. Esta determinación ha generado indignación, pues los allegados consideran que existen elementos probatorios suficientes para que el sujeto permaneciera bajo custodia.
"Hoy tememos por la vida de mi padre y de mi familia porque el agresor sigue en la calle", expresó Perdomo, quien manifestó su preocupación ante posibles represalias. La familia insiste en que el proceso judicial debe avanzar con celeridad para evitar que este hecho de sangre quede en la impunidad.
Actualmente, los allegados de la víctima deben asumir los altos costos económicos y emocionales de la situación mientras esperan una evolución favorable en la salud del comerciante. Se espera un pronunciamiento oficial de las autoridades judiciales para esclarecer los motivos que llevaron a la liberación del presunto responsable.
