La Defensoría del Pueblo advierte que el Estado no puede competir en crueldad contra grupos armados
- por Kelly Perdomo
Iris Marín Ortiz instó a las autoridades a no utilizar la exhibición de cuerpos como muestra de autoridad y a respetar los límites de la dignidad humana en el marco del conflicto.

La Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, emitió un contundente pronunciamiento frente a las recientes actuaciones de las fuerzas públicas en el marco del conflicto armado, señalando que la legitimidad del Estado radica en mantener intactos los límites de la ley y el respeto por los derechos humanos, aun frente a quienes los desconocen.
Si bien la funcionaria reconoció que la protección de la población y el enfrentamiento militar contra las organizaciones al margen de la ley constituyen un deber constitucional de las autoridades, enfatizó que la dignidad humana no desaparece con la muerte y que las acciones estatales deben distanciarse de las prácticas de sus adversarios.
Asimismo, la Defensora expresó su preocupación por el uso de imágenes y símbolos institucionales en los que se exhiben cadáveres como parte de la escenografía en declaraciones públicas.
En sus palabras, normalizar estas dinámicas para proyectar autoridad reproduce un lenguaje de dominio basado en el miedo y la humillación, un patrón que el país ha padecido históricamente.
Finalmente, la entidad hizo un llamado a conservar los principios que fundamentan al poder público, subrayando que la verdadera fortaleza institucional no se demuestra igualando la crueldad de los grupos ilegales, sino garantizando la seguridad ciudadana bajo el estricto cumplimiento de la ley y el respeto irrestricto a la dignidad.
