Jóvenes le apuestan al campo y encuentran en el café una oportunidad para emprender

por Oscar Harold Urrego

Miguel Ángel Ramírez, ingeniero agrónomo del Cañón del Combeima, demuestra que las nuevas generaciones pueden construir empresa sin abandonar sus raíces campesinas.

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El campo vuelve a despertar el interés de los jóvenes que encuentran en la agricultura una oportunidad para emprender y construir su futuro. Así lo demuestra Miguel Ángel Ramírez González, un ingeniero agrónomo que decidió apostarle al cultivo y transformación del café en la vereda Juntas de Ibagué.

Durante su participación en el Juntas Fest, este joven empresario presentó los productos del Grupo Empresarial La Sonrisa, una iniciativa que nació hace dos años por su amor al campo y el deseo de aprovechar las oportunidades de su territorio.

“Empezamos a sembrar café aquí en nuestra finca, fuimos creciendo y decidimos crear una marca para llegar a los ibaguereños y a toda Colombia”, contó Ramírez.

Su emprendimiento, Café La Sonrisa, ofrece café de variedad Castillo, con tostión media, comercializado en grano y molido.

El grupo empresarial también cuenta con Ceboa, una iniciativa dedicada a la elaboración de tortas, pastelería natural y productos saludables.

Para Miguel Ángel, transformar los productos agrícolas y comercializarlos directamente representa una alternativa para generar oportunidades económicas desde el campo.

“El campo reclama un poco a esa juventud que se ha ido, pero hay una oportunidad bonita de quedarnos, trabajar, transformar los productos y hacer parte de la comunidad”, manifestó.

El joven productor agradeció a la Alcaldía de Ibagué por brindar espacios como el Juntas Fest, que permiten a los empresarios locales dar a conocer sus productos entre los habitantes del sector y los turistas que visitan el Cañón del Combeima.

Destacó que estos encuentros representan una oportunidad para ampliar sus mercados y fortalecer los emprendimientos rurales.

Finalmente, envió un mensaje a las nuevas generaciones que consideran regresar al campo o iniciar sus propios negocios.

“Que aguanten, que se queden, que no se quiten. Es importante insistir y tener objetivos”, expresó.

Su experiencia refleja cómo la formación profesional, el trabajo agrícola y la transformación de productos pueden abrir nuevas posibilidades para los jóvenes que deciden desarrollar sus proyectos de vida en el campo.