Cajamarca busca acogerse a la Ley 550 ante millonaria crisis financiera

por Oscar Harold Urrego

El presidente del Concejo Municipal, Óscar Eduardo Arévalo, advirtió que el municipio enfrenta una situación económica insostenible y aseguró que la Ley 550 sería el único camino para evitar el colapso de la administración.

El municipio de Cajamarca atraviesa una de las crisis fiscales más complejas de su historia. Así lo aseguró el presidente del Concejo Municipal, Óscar Eduardo Arévalo, quien reveló que la administración analiza acogerse a la Ley 550, conocida como ley de reestructuración o de quiebra, para enfrentar las millonarias obligaciones que hoy comprometen las finanzas locales.

Según el dirigente, la situación tiene origen en decisiones adoptadas desde 2008 y se ha agravado con el paso de los años, al punto de que actualmente el municipio paga más de $300 millones mensuales en intereses moratorios, mientras el recaudo no alcanza los $4.000 millones.

Arévalo explicó que solo con el Invías la deuda supera los $32.000 millones, pese a que por el territorio se desarrollaron proyectos estratégicos como la doble calzada Cajamarca-Calarcá y el Túnel de La Línea, obras que, afirmó, no dejaron el desarrollo esperado para el municipio.

El presidente del Concejo sostuvo que acogerse a la Ley 550 no es una decisión deseada, sino un mecanismo de salvamento para evitar que continúen los embargos sobre las cuentas municipales, situación que pondría en riesgo servicios como el transporte escolar, la inversión en vías y otros programas prioritarios.

Finalmente, señaló que dentro del Concejo existe preocupación e incertidumbre frente al proceso, pero insistió en que, tras revisar la situación jurídica y financiera, consideran que es la única alternativa para evitar el colapso administrativo y garantizar la continuidad de los servicios que demanda la comunidad.