Delincuentes empañan la fe de los caminantes en la ruta hacia el Señor de la Ermita en el Tolima

por Kelly Perdomo

Peregrinos que cumplían sus promesas entre Fresno y San Sebastián de Mariquita fueron asaltados con armas blancas durante el cierre de las novenas.

hurtos en hermita

En una jornada que debía estar marcada por la devoción y el cumplimiento de promesas, la inseguridad se apoderó de la vía que comunica a los municipios de Fresno y San Sebastián de Mariquita. Durante el desarrollo del noveno día de las novenas en honor al Señor de la Ermita, varios feligreses que adelantaban la tradicional caminata de aproximadamente 28 kilómetros fueron interceptados por delincuentes.

Según los reportes conocidos a través de Ondas de Ibagué, los asaltantes utilizaron armas cortopunzantes para despojar a los caminantes de sus pertenencias personales en horas de la tarde de este miércoles. Este trayecto, que atraviesa una geografía compleja que desciende desde las montañas hasta los 550 metros sobre el nivel del mar, es históricamente reconocido por el esfuerzo físico que los devotos ofrecen como pago por milagros recibidos.

Ante la gravedad de los hechos, el párroco del Santuario Diocesano del Señor de la Ermita emitió un llamado urgente a las autoridades. "Pedimos el apoyo y la presencia de la Policía Nacional", fue el clamor del sacerdote al conocer que sus fieles estaban siendo víctimas de la delincuencia en plena vía pública, un hecho que, según los habitantes de la zona, no tiene precedentes cercanos en esta festividad religiosa.

Cabe recordar que la devoción al "santo de los mariquiteños" se remonta a la época de la colonia y está profundamente ligada a la historia de los arrieros y el cable aéreo. A pesar del susto y la pérdida de sus objetos de valor, muchos de los afectados continuaron su recorrido para cumplir con la penitencia ofrecida tras la intervención de los uniformados.

Finalmente, la Policía Nacional hizo presencia en el sector para brindar acompañamiento a los demás peregrinos que se desplazaban por la zona. La comunidad católica espera que se refuercen los dispositivos de seguridad para futuros encuentros, evitando que el tradicional homenaje al Señor de la Ermita se vea nuevamente opacado por la criminalidad.