Cortolima advierte en la Filbo que solo con inversión social se podrá frenar la minería ilegal en Ataco
- por Kelly Perdomo
La directora de la corporación señaló que la extracción de oro ya ha devastado 232 hectáreas de bosque y afectado gravemente los ríos del sur del departamento.

El panorama ambiental del sur del Tolima fue el eje central de un panel en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (Filbo). La directora de Cortolima, Olga Lucía Alfonso Iannini, expuso cómo la minería ilegal no solo está acabando con la capa vegetal en Ataco, sino que está rompiendo el equilibrio de los ecosistemas fluviales en las cuencas de los ríos Saldaña y Atá.
Los datos presentados revelan una crisis profunda: 232 hectáreas de cobertura vegetal han desaparecido bajo el avance de la maquinaria pesada. Además de la deforestación, la actividad ilícita ha provocado cambios en los cauces naturales, un aumento peligroso en la turbidez del agua y riesgos de contaminación por químicos, lo que incrementa la posibilidad de emergencias en las zonas ribereñas.
“Se requieren acciones sociales que abran nuevos caminos y permitan a las comunidades apartarse de economías ilegales”, afirmó Alfonso Iannini.
Según la funcionaria, la estrategia nacional no puede limitarse a operativos de seguridad, sino que debe incluir proyectos de agroecología, saneamiento básico y educación ambiental que ofrezcan alternativas reales a los habitantes de la zona.
Pese al énfasis en lo social, la vigilancia operativa se mantiene activa en el territorio.
Recientemente, el trabajo conjunto con la Dirección de Carabineros de la Policía Nacional permitió la destrucción de 18 retroexcavadoras y cinco motores industriales que eran utilizados para la extracción ilícita en la región, un golpe contundente contra las finanzas de estas organizaciones.
El encuentro en la capital del país sirvió para consolidar una hoja de ruta entre la Gobernación del Tolima, la Policía y Cortolima. Esta alianza busca fortalecer el Consejo Nacional de Lucha Contra la Deforestación para enfrentar el problema de manera integral, pasando de la intervención militar a una recuperación real y sostenible de los recursos naturales del departamento.
