Aclaran que muerte de adulto mayor en Suárez no fue causada directamente por fiebre amarilla

por Oscar Harold Urrego

Las autoridades de salud buscan evitar confusiones y llaman a la vacunación en medio de eventos y festividades que se aproximan en la región.

Muerte amari

La Secretaría de Salud de Suárez, Tolima, entregó claridad frente al fallecimiento de un adulto mayor que había sido diagnosticado con fiebre amarilla, precisando que la causa de muerte no fue directamente esta enfermedad, sino otras patologías que presentaba el paciente.

De acuerdo con la secretaria de Salud, Luisa Fernanda Labrador, el caso corresponde a un hombre de 82 años que fue confirmado con fiebre amarilla el pasado 18 de marzo y permaneció hospitalizado durante dos semanas. Aunque su estado de salud se complicó, el deceso estuvo asociado a enfermedades preexistentes como Parkinson, diabetes e hipertensión.

La funcionaria explicó que, tras los análisis realizados, el fallecimiento no será clasificado como muerte por fiebre amarilla, sino como un caso en el que la enfermedad coexistió con otras condiciones que terminaron agravando su estado clínico.

En cuanto al comportamiento epidemiológico en el municipio, Labrador indicó que hasta el momento se han reportado tres casos, de los cuales dos fueron descartados y uno confirmado, correspondiente al paciente fallecido. Además, se han registrado tres episodios en fauna silvestre, conocidos como epizootias, los cuales ya fueron analizados y confirmados como positivos para fiebre amarilla en distintas veredas del municipio.

Ante este panorama, la Secretaría de Salud reiteró el llamado a la comunidad para fortalecer la prevención, especialmente a través de la vacunación. Las jornadas se mantienen activas tanto en zona rural como urbana, con el objetivo de proteger a habitantes y visitantes.

Finalmente, las autoridades hicieron un énfasis especial en las personas que planean asistir a eventos masivos y festividades en la región durante las próximas semanas, recomendando aplicarse la vacuna al menos con 10 días de anticipación para garantizar su efectividad frente a la enfermedad.