Indignación en Armero Guayabal tras romperse dos ataúdes durante el último adiós a un hombre
- por Kelly Perdomo
Los familiares denunciaron fallas estructurales en los féretros y tuvieron que improvisar con una teja de zinc para lograr sepultar a su ser querido.

Un hecho profundamente doloroso y lleno de impotencia sacudió al municipio de Armero Guayabal, cuando una familia vivió una auténtica pesadilla mientras intentaba despedir a un ser querido. Lo que debía ser un acto de respeto y recogimiento se transformó en una escena de angustia que ha generado el rechazo total de toda la comunidad.
El lamentable episodio comenzó en horas de la tarde durante el cortejo fúnebre. En pleno recorrido, el ataúd al parecer proporcionado por la funeraria Jardines del Renacer se desfondó inesperadamente. Ante la mirada atónita de los asistentes, quienes presenciaron el impactante momento.
Sin embargo, la tragedia continuó al llegar al cementerio. En el momento de la sepultura, el féretro terminó de romperse por completo, lo que desató la indignación de los parientes, quienes exigieron una solución inmediata. Ante la presión, la empresa envió un segundo ataúd, pero este también presentó graves fallas estructurales y no era capaz de resistir el peso de la tierra.
En medio de la desesperación y para evitar que el cuerpo quedara desprotegido, la familia se vio obligada a improvisar utilizando una teja de zinc para cubrir los restos. Tras horas de angustia e indignación, el sepelio pudo culminar cerca de las 7:00 de la noche en condiciones que los allegados calificaron como totalmente indignas.
Uno de los puntos que más ha dolido a los afectados es que la madre del fallecido llevaba cerca de 20 años pagando puntualmente un seguro funerario. Su intención durante dos décadas fue, precisamente, garantizar un servicio de calidad para evitar este tipo de situaciones traumáticas en un momento tan sensible.
Versiones de la comunidad indican que no sería la primera vez que se presentan incidentes de este tipo con la mencionada funeraria, lo que ha encendido las alarmas sobre la calidad de los servicios que prestan. Cabe recordar que la víctima de este suceso había fallecido previamente en un accidente de tránsito.
Hoy, la familia exige respuestas claras y una indemnización por el daño moral causado, asegurando que "esto es una falta de respeto" contra la dignidad humana. El caso ha despertado un debate en el departamento sobre la supervisión a estas empresas para que situaciones tan lamentables no se repitan.
