Minería ilegal y fiebre amarilla ponen en riesgo la caficultura del Tolima en plena cosecha

por Oscar Harold Urrego

En medio del inicio de la temporada cafetera, crece la preocupación en el sector por factores externos que están golpeando la producción y la mano de obra en varias zonas del departamento.

riego para el cafe

El director ejecutivo del Comité de Cafeteros del Tolima, Gildardo Monroy, advirtió que fenómenos como la minería ilegal y las recientes alertas por fiebre amarilla están generando impactos sociales que terminan afectando directamente la actividad cafetera.

Según explicó, aunque la minería no desplaza completamente a los productores, sí altera el entorno en los territorios, especialmente en el suroriente del departamento.

“Se presentan problemas sociales como drogadicción, prostitución e inseguridad, y eso termina afectando la disponibilidad de mano de obra para la recolección del café”, señaló.

Municipios como Planadas, Ataco, Chaparral, Rioblanco y Ortega figuran entre los más afectados por esta situación, donde además se concentra una alta producción cafetera.

Cosecha retrasada pero con buenas expectativas

En cuanto al panorama productivo, Monroy explicó que la actual cosecha presenta retrasos debido a la variabilidad climática y las lluvias prolongadas en las últimas semanas.

Sin embargo, el balance sigue siendo positivo.

Se espera que el inicio del corte de cosecha arranque a finales de abril, con un pico productivo entre mayo y mediados de junio, especialmente en el sur y centro del Tolima.

Posteriormente, el departamento tendrá un segundo ciclo entre septiembre y octubre en otras zonas, lo que le permite mantener producción durante todo el año.

Fiebre amarilla también genera alerta

A este panorama se suma la preocupación por los casos recientes de fiebre amarilla en el departamento, que también impactan las dinámicas rurales, especialmente en zonas dispersas donde se desarrolla la actividad cafetera.

Aunque el sector mantiene su dinámica productiva, las autoridades y gremios coinciden en que estas situaciones pueden afectar tanto la movilidad como la disponibilidad de trabajadores en el campo.

Más de 64 mil familias dependen del café

Actualmente, cerca de 64.900 familias cafeteras en 38 municipios dependen de esta actividad en el Tolima, lo que convierte cualquier afectación en un tema de alto impacto económico y social.

Pese a los retos, el sector mantiene la expectativa de una buena cosecha en este primer semestre, mientras avanza en estrategias para mitigar los efectos de estos factores externos y garantizar la estabilidad del ingreso de miles de productores.