Comunidad de Santa Teresa en El Líbano denuncia abandono de Invías tras 16 meses de parálisis vial
- por Kelly Perdomo
Un contrato de 1.200 millones de pesos sigue sin ejecutarse mientras el fuerte invierno mantiene aislados a los habitantes de este corregimiento en el norte del Tolima.

El recrudecimiento de la temporada invernal en el Tolima ha puesto en jaque la movilidad del corregimiento de Santa Teresa, en el municipio de El Líbano. Sus habitantes denuncian que se encuentran prácticamente atrapados y sin un futuro claro, debido al estado crítico de la carretera que los comunica con la zona urbana, una vía que hoy parece más un camino de herradura que una arteria principal.
La indignación de la comunidad radica en un contrato por valor de 1.200 millones de pesos que fue firmado en agosto de 2024. A pesar de que han transcurrido 16 meses desde su formalización, la obra se encuentra totalmente estancada. Según versiones de los afectados, el Instituto Nacional de Vías (Invías) no habría desembolsado los recursos necesarios para dar inicio a los trabajos.
Ante la falta de pagos por parte de la entidad nacional, el contratista encargado se vio obligado a suspender cualquier actividad en la zona. Esta parálisis administrativa ha dejado la infraestructura vial a merced del clima, provocando un deterioro acelerado que impide el tránsito normal de vehículos y el transporte de productos agrícolas, base de la economía local.
“Estamos atrapados y sin un futuro promisorio” es el clamor que se escucha entre los vecinos de Santa Teresa y sectores aledaños como San Fernando. Los pobladores aseguran que ya no pueden esperar más, pues la combinación de promesas incumplidas y lluvias constantes está socavando su calidad de vida y limitando el acceso a servicios básicos de salud y educación.
La comunidad hace un llamado urgente al Gobierno Nacional y a la dirección del Invías para que se agilice el flujo de los recursos y se retomen las obras de inmediato. Para los habitantes de El Líbano, la terminación de esta carretera no es un lujo, sino una necesidad vital para superar el aislamiento y la crisis que hoy enfrentan por el olvido estatal.
