“Así no se puede vivir del maíz”: el grito de auxilio de los campesinos de Valle de San Juan
- por Geraldi González
El alcalde alertó que los productores están perdiendo cosechas por el invierno y vendiendo a precios que no alcanzan ni para cubrir los gastos básicos del cultivo.

Los cultivadores de maíz en Valle de San Juan están viviendo una tormenta perfecta. A las fuertes lluvias que han impedido recoger la cosecha, ahora se suma un precio de compra que, según el alcalde John Anderson Bonilla, lleva años estancado y hoy resulta insostenible para los productores.
“El precio sigue siendo el mismo desde hace cinco o seis años y hoy los maiceros están igual o peor. Lo que están logrando recoger lo tienen que guardar porque el valor está por el piso, casi en 150 mil pesos, y eso ni siquiera alcanza para cubrir los costos”, advirtió el mandatario.
El invierno ha golpeado con fuerza los cultivos. Hay parcelas que no han podido ser cosechadas porque la maquinaria no logra entrar por el exceso de agua y, cuando salen uno o dos días de sol, apenas alcanza para recoger una parte. Esto ya deja pérdidas importantes en varias fincas del municipio.
“Antes el problema era el verano; ahora es el exceso de lluvia. No han podido sacar toda la cosecha y ya se está viendo un porcentaje alto de pérdidas”, explicó Bonilla, quien reconoció que el panorama para los productores es cada vez más crítico.
El alcalde también cuestionó la falta de organización del gremio maicero y la ausencia de una voz fuerte que los represente ante el Gobierno Nacional. “Yo añoro que los maiceros tuvieran una federación como los cafeteros o los arroceros, que por lo menos eleve la voz. Es un gremio muy disperso y eso los deja sin respaldo”, dijo.
Además, criticó que la respuesta institucional se limite a ofrecer créditos. “Endeudar al campesino no es la solución. Han ido pocas veces a ofrecer créditos, pero eso no resuelve el problema de fondo”, afirmó.
Para el mandatario, el golpe más fuerte al precio del maíz viene de las importaciones. Por eso pidió medidas de control al comercio internacional y un mayor apoyo directo al productor. “La solución es revisar el tema de las importaciones, que tienen el precio tan bajo, ayudarles con insumos y abrirles más posibilidades de comercialización. Hoy los maiceros no tienen apoyo por ningún lado”, concluyó.
El llamado es claro: si no hay medidas estructurales, el cultivo de maíz en Valle de San Juan podría seguir perdiendo terreno, dejando a cientos de familias campesinas contra la cuerda en medio de una temporada de lluvias que no da tregua.
