Cuatro municipios del sur del Tolima aseguran recursos millonarios para obras aplazadas

por Geraldi González

En total, más de $230.000 millones fueron aprobados para financiar proyectos de vías, acueductos y desarrollo rural en Chaparral, Ataco, Planadas y Rioblanco.

Mageli territorio

En los últimos meses lograron asegurar más de $230 mil millones en inversiones para obras largamente esperadas por sus comunidades. Los recursos fueron gestionados ante el OCAD Paz, un mecanismo que financia proyectos en territorios priorizados por los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), enfocados en zonas golpeadas por el conflicto armado y el abandono estatal.

Según explicó la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, estos resultados son producto del trabajo conjunto con los alcaldes del sur del departamento. En la más reciente asignación se aprobaron más de $80 mil millones para obras que impactarán directamente a comunidades rurales que dependen de la agricultura y el café como principal sustento.

Uno de los municipios beneficiados es Chaparral, donde se pavimentarán cinco kilómetros de la vía que conecta con Amoyá y Ataco, una carretera clave para sacar los productos del campo. Además, se construirán tramos de placa huella en corregimientos como Calarma, El Bosque, El Limón y el Cañón de las Hermosas, puntos críticos que durante años han dificultado la movilidad de campesinos, estudiantes y productores.

En Planadas, los recursos permitirán la construcción de un acueducto interveredal que beneficiará a más de 700 familias de Caicedonia, La Estrella y Los Cámbulos, con obras que incluyen bocatoma, planta de tratamiento, tanque de almacenamiento y más de 20 kilómetros de redes. A esto se suman inversiones previas para la construcción de puentes rurales, claves para el transporte de café y otros productos agrícolas.

Ataco, por su parte, avanza en proyectos que buscan mejorar la conectividad rural con placa huella y fortalecer las capacidades productivas de las familias cafeteras. La apuesta, según el alcalde del municipio, es que estos recursos no solo sirvan para obras físicas, sino para impulsar procesos que le den valor agregado al café de la región y ayuden a consolidar su identidad productiva.

Las inversiones aprobadas representan un alivio para comunidades que llevaban décadas esperando soluciones básicas como carreteras transitables y acceso al agua potable. Aunque aún quedan recursos por gestionar, los alcaldes coinciden en que este paquete de proyectos marca un punto de quiebre para el desarrollo del sur del Tolima, una región históricamente rezagada, pero con enorme potencial agrícola y humano.