Quebrada Guayabá en Villahermosa mantendrá en vilo a La Samaria durante los próximos seis meses
- por Kelly Perdomo
Pese al despliegue de ayudas y el apoyo de la Fuerza Aeroespacial, la Alcaldía advirtió que la reconstrucción de puentes es imposible por ahora, dejando a 24 familias en una crítica situación de riesgo permanente.

La vereda La Samaria, en el municipio de Villahermosa, enfrenta un escenario angustiante tras la emergencia provocada por el desbordamiento de la quebrada Guayabá. Según el alcalde Iván Mauricio Pulido, la crisis no ha terminado con el paso de las lluvias, sino que se ha transformado en una amenaza latente que podría prolongarse por más de medio año debido al "traslado de material" que el afluente continuará arrastrando por su cauce.
Hasta el momento, el censo oficial reporta 24 familias damnificadas que han quedado atrapadas en medio de una geografía inestable, donde el peligro de nuevos deslizamientos o avalanchas es una posibilidad constante que las autoridades han calificado como un "riesgo constante".
El mandatario local fue enfático al señalar que, a pesar de la urgencia de la comunidad, la solución a los problemas de movilidad no será inmediata. Aunque se confirmó la afectación crítica de dos puentes vehiculares en los 16 kilómetros de la vía terciaria, Pulido aclaró que "no vamos a poder hacer puentes porque aún no tenemos estudios y diseños", amparándose en que la administración pública debe regirse por el "principio de la planeación".
Esta declaración cae como un balde de agua fría para los habitantes, especialmente ante el inminente inicio de la jornada escolar, lo que ha obligado a la administración a buscar, junto a los líderes comunales, caminos alternativos para que los niños puedan retornar a las aulas sin arriesgar sus vidas.
Durante ocho días de vigilancia en un Puesto de Mando Unificado (PMU), la Gobernación del Tolima y la Fuerza Aeroespacial lograron llegar a la zona con ayudas humanitarias, tanques, mangueras y materiales de construcción. Sin embargo, el esfuerzo logístico se enfrenta ahora a la burocracia y a la falta de recursos de gran escala. Por ello, el municipio ha habilitado el Registro Nacional de Gestión del Riesgo con la esperanza de que el Gobierno Nacional intervenga económicamente.
Mientras tanto, se ha ordenado el cerramiento del área afectada mediante proyectos silvopastoriles para evitar que el ganado circule por los puntos de mayor peligro, mientras la quebrada Guayabá sigue siendo una bomba de tiempo para los habitantes del norte del Tolima.
