Las zonas rurales han sido el dolor de cabeza para los mandatarios del Tolima, no se cumplen los protocolos de bioseguridad
- por Ondas de Ibagué
Las veredas y corregimientos de las zonas rurales en el Tolima han sido el dolor de cabeza para el control de la pandemia.
En estos sectores alejados de los cascos urbanos, decenas de tiendas y galleras funcionan sin cumplir las medidas de bioseguridad, permitiendo aglomeraciones y el expendio de alcohol hasta altas horas de la noche.
En Rovira, esta ha sido una de las más grandes preocupaciones en la administración municipal, razón por la cual día a día se están realizando patrullajes y controles sorpresa a los establecimientos rurales, y se han dado varias sanciones.
“El balance que tuvimos en el último control fue un establecimiento abierto al público funcionando, vendiendo bebidas embriagantes, las personas que había no tenían el distanciamiento requerido, no usaban el tapabocas, por lo cual se infringe en su totalidad el decreto 098 de 2020. En la zona rural no están cumpliendo con ningún protocolo de bioseguridad y en un 95% no usan el tapabocas”, manifestó Erika Rocío Cuellar, inspectora de policía de Rovira.
Se continúa haciendo el llamado a los comerciantes para que acaten los decretos y normas que han establecido los alcaldes e implementen los protocolos; y también a la ciudadanía para que no acudan a reuniones con aglomeraciones e informen sobre los negocios que no estén acatando las medidas.
