Más de 44 mil hectáreas consumidas por voraces incendios forestales en Chaparral

por Kelly Perdomo

Tras un mes ininterrumpido de emergencias, los organismos de socorro atienden focos en zonas de difícil acceso y reubican temporalmente a familias vulnerables para proteger su salud frente a las intensas capas de humo.

Emergencia

Chaparral atraviesa una de las crisis ambientales y operativas más complejas de los últimos tiempos a causa de las conflagraciones forestales. Las autoridades locales confirman que más de 44.000 hectáreas de cobertura vegetal han resultado devastadas, lo que sitúa a la población como una de las más impactadas por la temporada seca en la región.

Jonathan Perdomo, secretario de Desarrollo Agropecuario y Gestión del Riesgo del municipio, advirtió sobre el extenuante esfuerzo que enfrentan los cuerpos de socorro. Tras más de 30 días continuos de combate contra el fuego, el agotamiento del personal es evidente, aunque las labores no se detienen gracias al trabajo articulado con la comunidad.

Actualmente, las labores de control se concentran en dos puntos críticos situados en los sectores de Tamarco y Tulumí. Al tratarse de zonas geográficas de difícil acceso y con presencia de cuchillas montañosas, las brigadas de emergencia deben esperar que las llamas desciendan a terrenos más favorables para ejecutar las maniobras de sofocación.

La emergencia alcanzó un punto álgido durante los últimos cuatro días en veredas como La Cristalina, San Miguel y Pipiní. El veloz avance de las llamas generó momentos de zozobra, obligando a los equipos de socorro a desplegar operativos prioritarios para salvaguardar la vida de los pobladores e impedir que el fuego destruyera las viviendas. 

En medio de las intensas jornadas, las autoridades municipales tomaron la decisión de evacuar de manera preventiva a tres familias integradas por adultos mayores y menores de edad. Los ciudadanos fueron trasladados hacia la Casa de la Cultura con el fin de protegerlos de las densas concentraciones de humo y prevenir afecciones respiratorias.

Tras superar la fase crítica en ese sector y garantizar que ninguna vivienda resultara destruida ni se registraran personas lesionadas, las familias evacuadas retornaron a sus hogares.

La administración municipal y los organismos de gestión del riesgo mantienen el acompañamiento continuo a las comunidades rurales mientras persista la amenaza de nuevos brotes.