Sicariato en El Espinal cobró la vida de una mujer frente a sus pequeños hijos

por Kelly Perdomo

Un bebé y una niña de cuatro años presenciaron el ataque sicarial que dejó sin signos vitales a su progenitora y a su padre gravemente herido. Este es el tercer ataque contra una pareja en la población pelachiva.

sicariato de madre

Cerca de las 7:50 de la noche, una pareja que regresaba a su hogar en el barrio Tolima Grande en el municipio de El Espinal fue sorprendida por sujetos armados que, ocultos en la oscuridad, abrieron fuego de manera indiscriminada antes de huir del lugar.

Tras el ataque, ambas víctimas fueron trasladadas de urgencia al hospital San Rafael. En el centro asistencial se confirmó el fallecimiento de la mujer, una joven de apenas 26 años. Por su parte, el hombre de 38 años permanece bajo pronóstico reservado debido a la gravedad de los impactos recibidos.

El drama humano detrás de este hecho de sangre es desgarrador. La pareja tiene dos hijos: un bebé de pocos meses y una niña de 4 años. Según los informes preliminares, la pequeña presenció la dramática escena de sus padres heridos y tendidos en el corredor de la vivienda tras la balacera.

Este lamentable suceso marca el tercer ataque violento contra parejas en el municipio en un periodo inferior a cuatro meses. La comunidad espinaluna manifiesta una creciente preocupación por la crisis de seguridad y los constantes casos de sicariato que están golpeando la estabilidad social y económica de la región.

El mayor José Giovanni Rojas Barrera, comandante del Distrito Uno de Policía, informó que se ha dispuesto de un equipo especial de policía judicial para esclarecer lo sucedido. "La Policía Nacional dispuso de un equipo especial con el fin de esclarecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurrieron estos hechos", señaló el oficial.

Actualmente, las autoridades adelantan un amplio operativo en la zona para identificar a los responsables. Se ha hecho un llamado a la ciudadanía para que suministre información a través de la línea 123, garantizando absoluta reserva, mientras el municipio intenta asimilar este nuevo golpe a la tranquilidad pública.