Trabajadores independientes los grandes damnificados del alza del 23% del SMLV
- por Yudy Vallejo
La decisión del Gobierno de fijar un incremento histórico del salario mínimo para 2026 trae efectos directos no solo para trabajadores dependientes, sino también para independientes que cotizan al sistema general de seguridad social a través de la PILA.

Esa alza se traduce automáticamente en mayores aportes mensuales obligatorios, lo que para muchos trabajadores por cuenta propia representa un impacto económico significativo.
En términos prácticos, las cotizaciones a salud y pensión de un independiente que cotiza sobre el 100 % del ingreso base de cotización —que por ley no puede ser inferior al salario mínimo— se calculan como un porcentaje de ese salario mínimo. Con el nuevo SMLMV de alrededor de $1.75 a $2.0 millones (incluido auxilio de transporte), la base para el cálculo de aportes se eleva en igual proporción, incrementando el valor mensual que estos trabajadores deben pagar a seguridad social.
Este aumento afecta de forma particular a trabajadores informales que migran a la formalidad, plataformas digitales, profesionales independientes y prestadores de servicios ocasionales, muchos de los cuales ya manifestaron que la mayor carga de PILA representa una barrera financiera —sobre todo cuando sus ingresos reales son bajos o fluctuantes. Para un trabajador independiente que cotiza sobre el mínimo, los aportes totales a pensión, salud y riesgos laborales —según el porcentaje que corresponda a cada régimen— pueden acercarse o superar los cientos de miles de pesos adicionales cada mes, reduciendo su ingreso neto disponible.
Organizaciones de trabajadores independientes y consultores fiscales han señalado que este efecto es un golpe para sectores vulnerables de la fuerza laboral, en particular para quienes tienen ingresos irregulares o temporadas de baja actividad, pues no solo deben enfrentar mayores aportes, sino que además la obligación de cotizar puede desincentivar la formalización. Algunos colectivos han pedido al Gobierno considerar esquemas flexibles de cotización o subsidios que mitiguen el impacto en los independientes sin debilitar la sostenibilidad del sistema de seguridad social.
Pese a estas preocupaciones, expertos en seguridad social recuerdan que una cotización mayor, aunque onerosa para algunos, puede mejorar la cobertura de salud y los montos futuros de pensión, aspectos que tradicionalmente han sido frágiles entre trabajadores por cuenta propia. Sin embargo, el equilibrio entre protección y asequibilidad sigue siendo un tema de debate abierto.
