Tolima aumenta recompensas para golpear a cabecillas y responsables de incendios
- por Oscar Harold Urrego
La gobernadora Adriana Magali Matiz destacó las medidas de seguridad anunciadas para enfrentar las acciones de grupos armados y avanzar en las investigaciones por los incendios forestales.

La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, reiteró las recompensas que ofrecen los gobiernos Nacional y Departamental para ubicar a alias Yamaha y alias Amazonas, señalados por las autoridades como cabecillas del Frente Jerónimo Galeano y objetivos prioritarios en el sur del departamento.
Según la mandataria, esta estructura estaría detrás de diferentes acciones que han afectado la seguridad y tranquilidad de las comunidades de esta zona del Tolima.
El Gobierno Nacional anunció una recompensa de hasta $500 millones por cada uno de estos dos objetivos, mientras que desde el departamento se mantiene una recompensa de hasta $100 millones por información relacionada con los mismos cabecillas.
“Tenemos en el sur del departamento del Tolima la presencia del Frente Jerónimo Galeano y las diferentes acciones que ha realizado este grupo, afectando a nuestras comunidades”, señaló Matiz.
La mandataria se refirió igualmente a las investigaciones para establecer si detrás de los incendios forestales que golpean al Tolima existen responsables que los estén provocando deliberadamente.
Matiz recordó que el Gobierno Nacional anunció hasta $50 millones de recompensa por cada persona responsable de provocar incendios, siempre que la información permita avanzar en su identificación y captura.
A nivel departamental también se ofrecen hasta $100 millones por información sobre personas que estarían provocando las conflagraciones.
La gobernadora mantuvo prudencia frente a las investigaciones y señaló que deberá establecerse si efectivamente los incendios fueron ocasionados intencionalmente.
Las medidas hacen parte del componente de seguridad del plan de choque anunciado tras el Puesto de Mando Unificado liderado por el presidente Abelardo de la Espriella en el CENOP, en San Luis.
