Nueva alerta en el Tolima tras nuevos casos de fiebre amarilla y riesgo de expansión
- por Oscar Harold Urrego
Las autoridades de salud encendieron nuevamente las alertas en el departamento tras confirmarse dos nuevos casos de fiebre amarilla, en medio de un brote que ya completa más de un año activo en la región.

De acuerdo con Fair Alarcón, uno de los casos se presentó en el municipio de Dolores, zona donde ya se habían registrado contagios y que además se encuentra cerca de un foco activo en la represa de Prado. El paciente fue hospitalizado, pero actualmente se recupera en su vivienda.
El segundo caso corresponde a un hombre de 56 años en Planadas, lo que marca un hecho preocupante para las autoridades, ya que no se habían confirmado contagios recientes en este municipio. Esta zona limita con Ataco, territorio que concentra el mayor número de casos en el departamento.
Según explicó el funcionario, la aparición de este caso en Planadas era un riesgo latente debido a su cercanía con zonas de alta incidencia y su compleja geografía, lo que dificulta las acciones de control sanitario.
Además, advirtió que el brote no solo representa un riesgo para el Tolima, sino también para departamentos vecinos como Huila e incluso Cundinamarca, donde podrían comenzar a registrarse casos en los próximos meses.
Uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades es la baja cobertura de vacunación en algunas zonas rurales. En el caso de Planadas, el paciente no estaba vacunado, pese a que se le había ofrecido la dosis, lo que evidencia la resistencia de algunas comunidades frente a la inmunización.
“El problema no es solo el contagio, sino la letalidad. Esta es una enfermedad en la que una de cada dos personas puede morir”, advirtió Alarcón.
Las autoridades también revelaron que, tras confirmarse los casos, se intensificaron las jornadas de vacunación en las zonas afectadas. Solo en una vereda se aplicaron más de 20 dosis en pocas horas, lo que deja en evidencia la cantidad de personas que aún no estaban protegidas.
Finalmente, el llamado es urgente: vacunarse sigue siendo la principal herramienta para evitar la propagación de la fiebre amarilla y prevenir una emergencia sanitaria mayor en el sur del país.
