Tolima refuerza controles contra la fiebre amarilla ante la llegada de la Semana Santa
- por Kelly Perdomo
La gobernadora Adriana Magali Matiz convocó a un Consejo Departamental de Gestión del Riesgo para definir medidas urgentes en Melgar y Carmen de Apicalá.

La administración departamental mantiene una vigilancia extrema ante la situación de salud pública por fiebre amarilla en el oriente del Tolima. Tras un Puesto de Comando Unificado que se extendió hasta la noche anterior, la gobernadora Adriana Magali Matiz expresó su preocupación por la vulnerabilidad de municipios como Melgar y Carmen de Apicalá frente a este virus.
En Carmen de Apicalá ya se ha confirmado un caso, lo que genera una alerta especial debido a la masiva afluencia de turistas que se espera para la temporada de Semana Santa. La mandataria señaló que ya se están activando todos los equipos preventivos para proteger tanto a los habitantes locales como a los miles de visitantes que llegarán a estos destinos religiosos y de descanso.
Para coordinar la respuesta institucional, este viernes a partir de las 2:30 p. m. se llevará a cabo un Consejo Departamental de Gestión del Riesgo. En este encuentro se definirá el plan integral para la semana mayor, el cual contempla controles viales permanentes y un despliegue operativo en conjunto con la fuerza pública en puntos estratégicos del departamento.
Las medidas también tendrán un enfoque especial en el sector agropecuario, particularmente en los municipios que actualmente se encuentran en plena cosecha cafetera. La gobernadora destacó la necesidad de proteger a los recolectores de café mediante protocolos de salud específicos, considerando que su labor se desarrolla principalmente en zonas rurales donde el riesgo de contagio puede ser mayor.
"Vamos a tomar decisiones importantes en ese Consejo Departamental de Gestión del Riesgo", puntualizó Matiz, confirmando que hoy se adelantan visitas técnicas de inspección en Melgar. La prioridad del gobierno departamental es garantizar que las actividades turísticas y económicas no se detengan, pero siempre bajo estrictos parámetros de seguridad sanitaria.
