Con solo dos camas disponibles, la unidad de quemados del Federico Lleras alcanza el 95% de ocupación

por Geraldi González

La temporada decembrina ya deja un panorama crítico en la red hospitalaria, con la unidad de quemados del Federico Lleras funcionando al límite de su capacidad.

sin camas

Martha Palacios confirmó que actualmente la unidad de quemados de la sede Limonar registra una ocupación del 95%, tanto en cuidado intensivo como en hospitalización intermedia, lo que deja apenas una cama disponible en cada servicio. Este panorama, según la directiva, genera preocupación ante el incremento de emergencias que suele presentarse en estas fechas.

La advertencia se da luego del ingreso de un hombre de 26 años, procedente de Rovira, quien sufrió graves lesiones al manipular pólvora bajo presunto consumo de alcohol. El paciente presenta amputación de varios dedos, quemaduras en rostro y tórax, y permanece bajo manejo especializado de cirugía de mano y cirugía plástica.

Palacios también alertó que no todas las víctimas de pólvora son quienes la manipulan. En el hospital permanece internado un menor de edad que resultó lesionado por el uso irresponsable de estos artefactos por parte de vecinos que consumían licor, sin que el niño estuviera participando directamente en la actividad.

“La invitación es clara: no manipular pólvora, no permitir que los niños lo hagan y evitar estar cerca de personas que la usan, porque el riesgo es para todos”, enfatizó la gerente.

La unidad de quemados del Federico Lleras cuenta con ocho camas de cuidado intensivo y diez de hospitalización intermedia, pero su alta ocupación no solo responde a casos por pólvora. También se atienden pacientes con quemaduras causadas por químicos, combustibles y accidentes domésticos, lo que mantiene una presión constante sobre la capacidad hospitalaria.

Desde el hospital reiteraron el llamado a la prevención y a la responsabilidad durante las celebraciones de fin de año, recordando que una decisión imprudente puede dejar consecuencias irreversibles y poner en riesgo la atención oportuna de nuevos pacientes.