“Perdí a mi padre y 24 familiares”: sobreviviente de la Tragedia de Armero – Tolima

por Daniel Garcia

Julio Lezama contó que se salvó de la avalancha debido a que no estaba en el municipio, además señaló que habló con su padre minutos antes de quedar sepultados y cuestionó el olvido del gobierno a las víctimas.

familiar armero

Hoy se conmemoran 40 años de la Tragedia que sepultó a Armero – Tolima, en la que se estima fallecieron y desaparecieron más de 25 mil personas. Son cientos los relatos de sobrevivientes que hoy recuerdan cuatro décadas después a sus familiares y a un territorio pujante que era el polo de desarrollo en esta zona de la región.

Julio Lezama, armerita y periodista, contó que se salvó porque estaba estudiando en la capital de la República y como es habitual visitaba el municipio seguido los fines de semana y estuvo por última vez días previos a la avalancha.

“Son 40 años de lo que ha sido la peor tragedia en la historia de Colombia, 40 años de ausencia, incertidumbres de nosotros los habitantes de Armero. Yo estaba estudiando en Bogotá y cada ocho o 15 días iba a la tierra y esa es una de las grandes ausencias que tenemos los armeritas”.

Asimismo, recordó que habló por última vez con su padre quien falleció en la tragedia minutos antes de la avalancha, ya que él le manifestó que llovía pero era ceniza del Nevado del Ruiz que empezaba a avisar lo que se venía.

“Yo hablé con mi papá que estaba en Armero y a las 9:30 p.m. más o menos y dijo que estaba lloviendo, pero lo que caía era ceniza realmente y veía el partido que habían programado”.

Y agregó que se hizo una mención de una situación en el noticiero, pero sin mayores detalles y al intentar llamar a sus familiares no logró obtener una respuesta.

“Terminando el noticiero avisaron que se registra un hecho en el Volcán Nevado del Ruiz y sobre las 11:00 p.m. un amigo nos llamó diciéndonos que Armero se había acabado. Intenté comunicarme y no entró la llamada, fue una incertidumbre muy grande”.

Lezama sostuvo que allí desaparecieron más de 20 familiares suyos entre ellos su padre y tan solo lograron salir con vida cinco personas de su entorno cercano.

“Incluyendo a mi padre perdí a 24 familiares entre primos, tíos, tías quedaron allá y sobrevivió mi abuela, unas hermanas de ella y un primo que vivían al lado de nosotros”.

dentro familiar

Recordó esta población como “un pueblo muy bonito, sus calles y lugares que frecuentaba uno de joven, era muy próspero y tenía una característica y es que llegaron muchos extranjeros después de la primera y segunda guerra mundial”.

Entre tanto, contó que tras la avalancha le costó sobreponerse y salir adelante cuando había perdido a su familia y todo lo que tenían. Adicionalmente, el apoyo estatal nunca se logró dar a las víctimas de la catástrofe.

“Ante la ausencia del Estado y Gobierno fue duro, inclusive aquí en Ibagué, cuando llegamos no fue fácil, porque llega toda la gente que se salva buscando soluciones y no habían”.

Por su parte, expresó que decidió quedarse en Ibagué para empezar una nueva vida: “Muchas personas se dieron cuenta que aquí no iba a pasar mayor cosa, entonces se devolvieron para Lérida o Guayabal, pero otros nos quedamos y encontramos en la comunidad, institucionalidad y universidad que sí nos dieron la mano. Empezamos de nuevo al no tener la casa y el territorio”.

Finalmente, dijo cómo vive los días que se conmemora la tragedia y sostiene que irá en esta ocasión, pero reconoce lo fuerte que es para los armeritas visitar lo que algún día fue su territorio y hoy solo quedan ruinas y recuerdos.

“Ir el 13 de noviembre es algo muy fuerte, porque es recordar a quienes no están, este año iré, aunque he ido en tres o cuatro oportunidades. Yo prefiero ir antes o después, voy a la casa que aún quedan paredes en pie, pero cada vez esta más acabado todo, se lo roban y es algo que me impactó mucho”.