“¡Estamos solos!”: Madre de uno de los siete desaparecidos en Mariquita clama por ayuda tras nueve meses sin respuestas

por Kelly Perdomo

Lina María Cruz denunció la falta de apoyo por parte de la Policía y la Fiscalía en el municipio, e hizo un llamado desesperado para no dejar en el olvido la búsqueda de los jóvenes.

Los desaparecidos T

Nueve meses después de la misteriosa desaparición de siete jóvenes en San Sebastián de Mariquita, el dolor y la incertidumbre continúan embargando a sus familias. A pesar del tiempo transcurrido desde que se les perdió la pista en enero de este año, los allegados sostienen que los avances en las investigaciones son nulos y que la atención institucional ha desaparecido.

Así lo manifestó Lina María Cruz Vargas, madre de Freddy Hernando Galindo Cruz, un joven de quien no se tiene noticia desde el mediodía del 14 de enero de 2026. En un angustioso clamor, la mujer expuso la soledad en la que se encuentran los familiares frente a los órganos de investigación locales.

"Paso por este medio para pedirles el gran favor de que nos colaboren. Son siete muchachos que están desaparecidos desde el 14 de enero y el 30 de enero de 2026. Mi hijo se llama Freddy Hernando Galindo Cruz, él desapareció el 14 de enero a las 12:30 de la tarde. La verdad nosotros estamos pidiendo ayuda por otras partes porque aquí en San Sebastián de Mariquita no tenemos ayuda de ninguna clase, ni de la Policía, ni de la Fiscalía. Estamos solos, entonces estamos buscando si nos colaboran por otros medios para que por favor nos ayuden a encontrar a nuestros hijos", expresó Cruz Vargas.

La ola de desapariciones en el municipio norteño encendió las alarmas a comienzos de año, cuando entre las dos últimas semanas de enero se reportó la pérdida de rastro de varios jóvenes de entre 18 y 21 años, entre ellos Freddy Galindo y Zait Stevan Ángel Delgado. En su momento, los hechos motivaron llamados urgentes por parte de colectivos sociales y de la Defensoría del Pueblo para activar mecanismos de búsqueda urgente e indagar la posible responsabilidad de estructuras delictivas con presencia en la zona.

Sin embargo, a casi tres trimestres de los acontecimientos, las familias aseguran que los esfuerzos institucionales se diluyeron, dejándolas solas en el rastreo de sus seres queridos y obligándolas a acudir a medios externos y a la solidaridad ciudadana pará mantener viva la búsqueda.