El Tolima fue el más afectado en septiembre tras quemarse casi 12.900 hectáreas de vegetación
- por Kelly Perdomo
El departamento se posicionó como el más golpeado del país por las conflagraciones, concentrando casi la mitad de las pérdidas registradas en Colombia.

Un alarmante balance presentó la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) sobre las emergencias por incendios de cobertura vegetal registradas durante septiembre de 2026, donde el Tolima se convirtió en el epicentro de las llamas a nivel nacional.
De acuerdo con las cifras entregadas por el director de la UNGRD, Santiago Tamayo Roldán, en Colombia se contabilizaron 416 incendios en 203 municipios de 18 departamentos, con una afectación que superó las 26.500 hectáreas. No obstante, el Tolima concentró cerca de la mitad del impacto con 104 conflagraciones en 35 municipios, dejando aproximadamente 12.900 hectáreas consumidas por el fuego.
Para hacer frente a la crisis en territorio tolimense, se desplegó un operativo aéreo y terrestre coordinado con aeronaves AT-802 de la Policía Nacional y helicópteros de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, además del trabajo en campo de brigadas del Ejército, Ponalsar, la Defensa Civil, la Cruz Roja y los Cuerpos de Bomberos.
El director de la entidad confirmó la destinación de más de 2.016 millones de pesos para financiar 60 horas de vuelo operacional orientadas a sofocar las llamas en los puntos críticos del departamento.
Asimismo, anunció el giro directo de 4.000 millones de pesos a las arcas de la Gobernación del Tolima para robustecer la capacidad de reacción y equipamiento de los socorristas ante nuevos focos.
A nivel nacional, las regiones que siguieron al Tolima en la escala de pérdidas fueron Norte de Santander con 3.700 hectáreas, Valle del Cauca con 2.320, Huila con 1.830 y Boyacá con 1.600 hectáreas comprometidas.
Desde la UNGRD hicieron un llamado urgente a la ciudadanía para suspender las quemas, evitar dejar fogatas o desperdicios en zonas veredales y dar aviso inmediato a las líneas de emergencia ante cualquier columna de humo, recordando que la prevención es la principal barrera para frenar la destrucción de los ecosistemas.
