Lérida estrena moderna nevera en su morgue para frenar la descomposición de cadáveres

por Kelly Perdomo

La inversión supera los 45 millones de pesos y acaba con el abandono del anfiteatro municipal, garantizando la preservación de los cuerpos mientras la Fiscalía realiza los trámites de identificación.

Inversión

La Alcaldía de Lérida adquirió una unidad de conservación cadavérica para la morgue ubicada en el cementerio municipal. El anuncio fue realizado por el secretario de Gobierno, Diego Castillo, en diálogo con Ondas de Ibagué, quien destacó que esta dotación busca resolver las graves fallas que afectaban la dignidad de las familias durante la entrega de sus seres queridos.

La inversión superó los 45 millones de pesos e incluyó la fabricación a medida de un equipo tipo nevera con capacidad para dos cuerpos, de 2,20 metros de altura por 90 centímetros de ancho.

La estructura cumple con todas las exigencias de asepsia de la Secretaría de Salud y permitirá extender los tiempos de conservación para evitar la descomposición temprana mientras el CTI, los médicos legistas o las fiscalías avanzan en la documentación y las pruebas dactilares.

Castillo explicó que la medida era urgente debido al rol estratégico del municipio como cabecera de distrito judicial. Por su ubicación geográfica y al contar con un hospital de segundo nivel, Lérida atiende constantemente los casos de personas fallecidas en accidentes de tránsito sobre los corredores viales del norte del Tolima.

El funcionario recordó que al inicio de la gestión en 2024, el camposanto se encontraba en total abandono y al borde del cierre. Con el plan de mejora adelantado junto a la Gobernación del Tolima, el cementerio fue recuperado y hoy se posiciona como uno de los mejor organizados de la subregión.

La custodia del equipo y la operación del espacio están a cargo de la Secretaría General y de Gobierno con disponibilidad las 24 horas. Además, mediante acuerdos aprobados por el Concejo en el estatuto tributario, la unidad podrá ser alquilada a funerarias privadas para trámites de tanatopraxia o esperas prolongadas de familiares, garantizando así recursos para el autosostenimiento de la morgue.