Detención de Beto Coral en Estados Unidos desata fuerte polémica por presunta persecución política
- por Kelly Perdomo
El activista denunció mediante un audio que su captura obedecería a presiones externas y aseguró que no ha cometido ningún delito.

El activista político colombiano Franklin Humberto Coral Garrido, conocido ampliamente en redes sociales como Beto Coral, fue retenido en el estado de Arizona por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). La acción de las autoridades estadounidenses ha tomado por sorpresa a la opinión pública, dado el estatus de exiliado que el creador de contenido mantenía en ese país desde el año 2015 tras recibir amenazas en Colombia.
Poco después de confirmarse el procedimiento migratorio, se difundió un video grabado por el propio Coral antes de perder el contacto con sus allegados. En la grabación, el activista asegura de manera enfática que cuenta con su documentación en regla y con estatus vigente, reiterando que no enfrenta cargos criminales ni ha cometido delito alguno en territorio norteamericano que justifique la drástica medida.
Durante su declaración, Coral lanzó una fuerte acusación al señalar que su detención supuestamente se habría producido por orden directa del senador estadounidense Marco Rubio. A su juicio, el procedimiento constituye una muestra de lo que puede suceder tanto en Estados Unidos como en Colombia si determinados sectores políticos, a los cuales tildó fuertemente, llegan a consolidar su poder a nivel presidencial.
En el audio el creador de contenido envió un mensaje directo de firmeza a sus seguidores solicitándoles resistir y no arrodillarse ante nadie frente a este tipo de situaciones. Coral concluyó manifestando que se encuentra tranquilo y respaldado, afirmando textualmente que va a estar bien con el apoyo de las personas que lo acompañan.
El caso ha escalado rápidamente a nivel institucional y diversas figuras del Gobierno colombiano han solicitado el acompañamiento de la Cancillería para garantizar los derechos civiles del activista.
Mientras se esclarecen los motivos formales detrás de la orden de detención emitida por las agencias federales, el futuro legal de Coral queda bajo la supervisión de un juez de inmigración en los Estados Unidos.
