Honda clama justicia por la muerte de Lula
- por Oscar Harold Urrego
La muerte de una perrita que intentó defender el lugar donde vivía tiene conmocionada a la comunidad de Honda y volvió a encender las alarmas por los casos de violencia contra los animales en el Tolima.

El director de la Umata de Honda, Diego Lozano, confirmó que el caso de “Lula” ya se encuentra en manos de la Fiscalía y del Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal, Gelma, encargado de investigar este tipo de hechos.
Según explicó el funcionario, la perrita permanecía desde hace aproximadamente dos años en un predio abandonado donde antiguamente funcionó un club de eventos. Aunque no tenía un dueño permanente, habitantes del sector se encargaban de alimentarla y cuidarla.
De acuerdo con la información entregada por las autoridades, Lula habría resultado herida cuando intentó reaccionar ante la presencia de personas que, al parecer, pretendían ingresar al predio. Días después fue encontrada con graves lesiones y trasladada a un centro veterinario, donde falleció pese a los esfuerzos médicos.
La directora de Derechos Humanos de la Gobernación del Tolima, Lina Alejandra Sandoval, indicó que la perrita presentaba múltiples laceraciones y graves heridas en sus genitales, lo que representa un fuerte indicio de posible abuso sexual y maltrato extremo.
La funcionaria explicó que el caso ya hace parte de una investigación formal liderada por la Fiscalía y reiteró la importancia de activar las rutas de atención institucional en este tipo de situaciones.
Sandoval también expresó preocupación por el aumento de hechos similares en varios municipios del departamento y señaló que detrás de estos casos existe una problemática relacionada con la intolerancia y la pérdida de valores sociales.
Desde la Alcaldía de Honda y la Gobernación del Tolima rechazaron cualquier acto de crueldad contra los animales y aseguraron acompañamiento permanente para que el caso no quede en la impunidad.
Las autoridades hicieron además un llamado a la ciudadanía para denunciar formalmente estos hechos ante los organismos competentes y no limitar las denuncias únicamente a publicaciones en redes sociales.
