Dos empresas de seguridad que operaban en el Tolima están entre las 31 suspendidas por presunta infiltración criminal
- por Kelly Perdomo
La Superintendencia de Vigilancia ordenó la medida cautelar contra Helam Seguridad y Aguila de Oro de Colombia tras detectar graves irregularidades.

La seguridad privada en el departamento de Colombia se encuentra bajo la lupa tras el contundente anuncio del superintendente de Vigilancia y Seguridad Privada, Larry Álvarez Morales. En una acción nacional para depurar el sector, la entidad suspendió las licencias de funcionamiento de 31 empresas tras hallar indicios de una posible infiltración de actores criminales en sus estructuras operativas.
Dentro del listado oficial se destacan dos compañías con presencia directa en el territorio tolimense. Se trata de HELAM Seguridad Ltda, que cuenta con una sucursal en la ciudad de Ibagué, y la Compañía de Vigilancia y Seguridad Privada Aguila de Oro de Colombia Ltda, la cual opera con una agencia en el municipio de El Espinal.
De acuerdo con las declaraciones de Álvarez Morales, esta determinación se tomó bajo un nuevo modelo de inspección que integra inteligencia y analítica de datos. El funcionario fue tajante al señalar que "en este momento hay 31 empresas a las que les hemos suspendido la licencia" debido a pruebas recabadas sobre la presunta manipulación de estas organizaciones por parte de grupos delictivos.
La medida cautelar busca prevenir cualquier riesgo para la ciudadanía mientras avanzan los procesos administrativos sancionatorios. El superintendente advirtió que no se permitirá que las licencias legales sean utilizadas para facilitar actividades ilícitas, subrayando que el compromiso del Gobierno nacional es garantizar la convivencia y la legalidad en todo el país.
Además de las suspensiones en Tolima, el panorama nacional revela una crisis de transparencia financiera en el sector. La entidad ya ha impuesto 280 sanciones que suman más de 9 mil millones de pesos por inconsistencias contables. Se espera que en los próximos días estas cifras aumenten, ya que se están revisando fallas en la claridad de la información de otras 500 empresas.
Mientras se resuelven los recursos legales de defensa, otras compañías como Maximus y Atenas Seguridad en Barranquilla ya enfrentan decisiones de cancelación definitiva.
Con este golpe, las autoridades esperan sanear un servicio esencial para los colombianos y cerrar las puertas a la criminalidad que intenta camuflarse bajo fachadas de seguridad legalmente constituidas.
