Trabajadores protestan y Clínica Tolima reconoce retraso en salarios por falta de recursos
- por Oscar Harold Urrego
La gerente de la Clínica Tolima, Liliana Katerine Escobar Parra, respondió al plantón realizado por trabajadores que exigen el pago de salarios atrasados, confirmando la difícil situación económica que atraviesa la institución, entre otros por la falta de pagos de las EPS.

Según explicó, actualmente la clínica adeuda tres quincenas a sus empleados: las correspondientes al 28 de febrero, 15 de marzo y 31 de marzo, una situación que ha generado preocupación y malestar entre el personal médico y administrativo.
La directiva atribuyó esta crisis a la millonaria deuda que mantienen las EPS con la entidad, la cual asciende a 27.700 millones de pesos, afectando gravemente el flujo de caja y la capacidad de cumplir con las obligaciones laborales y operativas.
Escobar detalló que los recursos que reciben mensualmente son insuficientes frente a la alta demanda de servicios. Como ejemplo, indicó que recientemente se giraron cerca de 919 millones de pesos, monto que apenas alcanza para cubrir una sola quincena y los aportes a seguridad social, que en conjunto superan los 925 millones de pesos.
Además, advirtió que factores como el aumento del salario mínimo, los recargos nocturnos, dominicales y la reducción de la jornada laboral han incrementado los costos operativos en aproximadamente 200 millones de pesos mensuales, lo que agrava aún más la situación financiera.
Pese a este panorama, la gerente fue enfática en que la clínica no contempla su cierre y continuará prestando servicios de salud con normalidad, resaltando su trayectoria de 47 años y su papel clave como institución de referencia en el Tolima y regiones cercanas.
Finalmente, hizo un llamado a entender la importancia del sector privado en la prestación de servicios de salud, señalando que este complementa la capacidad del sistema público y permite atender a miles de pacientes en el departamento.
Mientras tanto, los trabajadores continúan a la espera de soluciones concretas frente al pago de sus salarios, en medio de una crisis que refleja las tensiones financieras del sistema de salud en Colombia.
