El Pacto Histórico se consolidó como la mayor fuerza del Senado

por Yudy Vallejo

Las elecciones de este domingo marcaron un reacomodo del mapa político colombiano. El Pacto Histórico logró convertirse en la bancada más grande del Senado, un resultado que fortalece al sector cercano al presidente Gustavo Petro y abre interrogantes sobre cómo funcionará el nuevo Congreso.

pactpp

Los resultados del preconteo y los primeros análisis electorales muestran que el Pacto Histórico obtuvo cerca de 4,4 millones de votos, equivalentes a alrededor del 22 % del total, lo que le permitió alcanzar aproximadamente 25 curules en el Senado, consolidándose como la principal fuerza política en la cámara alta.

Este resultado representa un crecimiento frente al periodo anterior y confirma la estrategia del movimiento de izquierda de presentarse con lista cerrada y una mezcla de dirigentes políticos, activistas y figuras públicas, lo que amplió su base electoral.

El partido se transformó recientemente en una organización política unificada tras la fusión de varias colectividades progresistas como el Polo Democrático, la Unión Patriótica y Colombia Humana, proceso que buscó fortalecer su presencia electoral de cara a 2026.

Centro Democrático y partidos tradicionales 

Aunque el petrismo lideró la votación, otras fuerzas políticas conservaron una presencia significativa en el Senado.

El Centro Democrático quedó en segundo lugar con cerca de 17 curules, consolidándose como la principal bancada de oposición dentro del Congreso.

Por su parte, el Partido Liberal se mantuvo como tercera fuerza con aproximadamente 13 escaños, seguido por el Partido Conservador y otras coaliciones que también lograron representación parlamentaria.

Este panorama refleja un Congreso fragmentado en el que, pese a que el oficialismo tendrá la bancada más numerosa, no cuenta por sí solo con una mayoría absoluta, por lo que las alianzas con otros partidos serán clave para aprobar reformas.

Más allá de la conformación legislativa, los resultados también son interpretados como una antesala de la disputa presidencial de 2026, ya que las elecciones al Congreso suelen funcionar como termómetro político para medir el respaldo de los distintos sectores ideológicos.

En ese contexto, el fortalecimiento del Pacto Histórico podría darle mayor margen de maniobra al gobierno y a sus aliados para impulsar iniciativas legislativas, mientras que los partidos tradicionales y de oposición buscarán equilibrar el poder dentro del Capitolio.