Corte Suprema abre posibilidad de pedir licencia remunerada por muerte de una mascota

por Yudy Vallejo

Un reciente pronunciamiento de la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia reconoce que los lazos afectivos con animales de compañía pueden justificar una ausencia laboral con goce de salario.

Luto por perrito
En Colombia, la normativa laboral tradicional solo contemplaba licencia remunerada por el fallecimiento de familiares hasta cierto grado (como cónyuge o parientes cercanos).

Sin embargo, un fallo reciente de la Corte Suprema de Justicia respaldó un acuerdo previo entre un sindicato y una empresa, en el que se reconoció la viabilidad de otorgar una licencia laboral remunerada tras la muerte de un animal de compañía.

La decisión no genera automáticamente un derecho generalizado para todos los trabajadores, pero sienta un precedente judicial clave.

Los magistrados señalaron que los animales domésticos con los que los empleados establecen “lazos afectivos intensos” representan una fuente de apoyo emocional significativa, y que la pérdida de estos puede impactar negativamente en la capacidad para cumplir con las obligaciones laborales.

Para acceder a este beneficio en casos futuros, el tribunal consideró importante que exista una inscripción previa de la mascota ante el empleador y que el animal haya sido efectivamente de carácter doméstico y sin fines comerciales.

Aunque la sentencia surge en un caso particular, su argumentación podría ser invocada en negociaciones colectivas o acuerdos internos de empresas a partir de 2027.

La medida ha encontrado respaldo en especialistas en derecho laboral y en psicólogos, quienes defienden que el duelo por la pérdida de una mascota puede generar un impacto emocional comparable al de otros duelos personales y, por ende, merece un espacio de licencia para el trabajador.

Mientras tanto, en el Congreso de la República existen proyectos de ley que buscan formalizar esta figura en el Código Sustantivo del Trabajo, proponiendo incluso hasta tres días de licencia remunerada por la muerte de un animal doméstico de compañía, lo cual ampliaría los derechos laborales si llega a aprobarse.