Abelardo De La Espriella ofreció disculpas públicas por actos religiosos durante su posesión presidencial

por Kelly Perdomo

En acatamiento a un fallo de un Juzgado Quinto Laboral, el mandatario ratificó la neutralidad del Estado laico, aunque reiteró abiertamente su fe católica.

Tutela

En cumplimiento de un fallo de tutela emitido el pasado 26 de agosto de 2026, el presidente de la República, Abelardo De La Espriella, se dirigió al país en locución nacional para ofrecer disculpas públicas por la inclusión de un acto de carácter religioso durante su ceremonia de posesión. La acción judicial fue promovida por un ciudadano que argumentó una vulneración a las libertades de conciencia y culto.

El origen de la controversia se remonta al pasado 7 de agosto, fecha en la que dentro de la transmisión de mando efectuada en el Congreso de la República se incluyó un espacio denominado "invocación", el cual contó con la presencia de símbolos e imágenes religiosas.

Frente a esto, la decisión judicial determinó que dicho procedimiento vulneró el principio de neutralidad religiosa que exige la Constitución Nacional a un Estado laico.

Durante la intervención, el mandatario aclaró que la elaboración de la pauta del evento estuvo a cargo de las mesas directivas de la corporación parlamentaria.

No obstante, expresó su compromiso con la separación entre la Iglesia y el Estado, indicando que en el marco de sus funciones garantizará el respeto hacia todas las posturas religiosas y de quienes no profesan ningún credo.

El presidente concluyó ofreciendo excusas formales en su condición de jefe de Estado a las personas que pudieron sentirse incomodadas u ofendidas por el evento. Segundos después, finalizó su discurso defendiendo su libertad personal de culto y su compromiso institucional con la frase «¡Firme por la Patria! y ¡que viva Cristo Rey!».