‘Tatequieto a motos ruidosas: Tener una le puede acarrear una multa de $1.208.000

por Yudy Vallejo

Con la entrada en vigor de la Ley contra el ruido, las autoridades podrán inmovilizar e imponer altas multas a los dueños de estos vehículos modificados.

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A partir de este año, las motos que generen niveles de ruido superiores a los 86 decibeles, especialmente aquellas con sistemas de escape alterados o no originales, estarán sujetas a sanciones económicas y administrativas bajo la nueva regulación diseñada para controlar la contaminación auditiva y mejorar la convivencia ciudadana en zonas urbanas y residenciales.

La Ley 2450 de 2025 faculta a las autoridades de tránsito a imponer comparendos que pueden alcanzar hasta $1.208.000 pesos en el caso de la infracción D17, que corresponde a conductores cuyos vehículos superen los límites máximos de ruido permitidos, afectando directa o gravemente la tranquilidad pública.

En escenarios menos severos, la infracción C28 contempla multas de entre $604.000 y $711.750 para motos que circulen con dispositivos alterados como escapes modificados, resonadores o silenciadores perforados.

Además de las multas, la normativa permite la inmovilización del vehículo, el rechazo en la revisión técnico-mecánica y la posible pérdida de la garantía del fabricante si el equipo original ha sido modificado sin autorización. Las autoridades han señalado que estas alteraciones pueden ser detectadas con facilidad en controles de tránsito, incluso sin mediciones técnicas complejas.

El objetivo de estas medidas es responder a las quejas ciudadanas por el ruido excesivo, que según defensores de la ley afecta tanto la salud pública como la convivencia comunitaria, especialmente en horas nocturnas o en zonas densamente pobladas. El límite de 86 decibeles se establece para proteger a la población de niveles de sonido que podrían resultar perjudiciales y para fomentar una movilidad más silenciosa y respetuosa en todo el país.

Los entes de tránsito han iniciado ya operativos de control en diversas regiones, instando a los motociclistas a mantener sus vehículos en condiciones originales y evitar modificaciones que aumenten el ruido, en línea con las directrices de la ley contra el ruido para 2026 y años siguientes.