Supersociedades ordenó el cierre definitivo de Don Jacobo tras casi 40 años de tradición
- por Yudy Vallejo
La Superintendencia de Sociedades decretó la liquidación judicial simplificada de la tradicional pastelería debido a su incapacidad de cumplir acuerdos financieros y sostener su operación comercial.

La histórica pastelería Don Jacobo, fundada en 1986 en Bucaramanga y conocida por su amplia red de puntos de venta en al menos 10 ciudades del país, entre ellas Ibagué, entró en liquidación judicial simplificada tras una decisión de la Superintendencia de Sociedades. El proceso fue ordenado tras constatar que la empresa no podía continuar operando como negocio viable.
La medida se adoptó luego de que la compañía incumpliera el acuerdo de reorganización empresarial al que había sido sometida y se demostrara la imposibilidad de sostener su operación financiera a largo plazo, según explicó el superintendente Billy Escobar.
Este tipo de proceso busca proteger el patrimonio empresarial, salvaguardar los derechos de los acreedores y garantizar un cierre ordenado y técnico de las obligaciones pendientes.
A lo largo de su trayectoria, Don Jacobo se consolidó como una marca emblemática en el segmento de repostería tradicional, con presencia en centros comerciales y zonas de alta afluencia, siendo parte de celebraciones familiares durante generaciones.
Sin embargo, en los últimos años enfrentó una caída sostenida en sus ingresos y un deterioro en su situación financiera que acabó comprometiendo su continuidad.
El proceso ahora en marcha implicará la administración y liquidación de los activos de la sociedad bajo supervisión judicial, con el objetivo de satisfacer a los acreedores en la medida de lo posible y cerrar formalmente las operaciones.
La decisión marca el final de casi cuatro décadas de historia comercial para una de las reposterías más reconocidas del país, impactando no solo al sector empresarial, sino también a clientes y comunidades donde estaba presente.
