Burlas de ‘Matador’ hacía Paloma Valencia encendieron el debate sobre humor y respeto en política
- por Yudy Vallejo
El hijo del expresidente Álvaro Uribe salió en defensa de la senadora y precandidata del Centro Democrático, tras una publicación polémica del caricaturista y candidato al Senado Julio César González, que fue interpretada como un ataque a la apariencia física de la congresista.

La polémica política en Colombia se avivó esta semana después de que el caricaturista Julio César González, más conocido como Matador y aspirante al Senado por el Pacto Histórico, publicara en redes una imagen comparativa de una paloma blanca con una fotografía de Paloma Valencia, acompañada de un comentario que muchos calificaron como burla a su contextura física.
La publicación, que incluyó una frase atribuida al humorista Jaime Garzón de que “Paloma Valencia no se ‘dirige’ al país. Se ‘digiere’ al país”, generó críticas de varios sectores por cruzar los límites del humor y convertirse en una forma de violencia política basada en atributos físicos.
Ante el hecho, Tomás Uribe Moreno, empresario e hijo del expresidente Álvaro Uribe Vélez, reaccionó desde su cuenta en X con una dura crítica al caricaturista. En su mensaje señaló que “Para el sobrepeso hay solución: ejercicio, dieta, Ozempic. Para la mala condición humana, infortunadamente, pocas veces hay solución”, buscando así defender la reputación de Valencia y poner el foco en la ética del discurso público.
El pronunciamiento no solo fue respaldado por figuras de la derecha colombiana, sino que también hizo que otros actores políticos se manifestaran sobre la línea entre la libertad de expresión artística y el respeto en la política. El Centro Democrático anunció su intención de presentar una denuncia ante el Consejo Nacional Electoral por lo que consideran una forma de violencia política.
Por su parte, el caricaturista Matador afirmó en medios que no piensa retractarse y defendió su labor como una forma legítima de crítica política y satírica, lo que mantiene vivo el debate sobre hasta dónde pueden llegar las ironías en el ámbito electoral sin caer en discriminación.
